Botánica.
Hace 17 años su vida dio un giro rotundo, del ajetreo diario en el desarrollo de sistemas en el mercado financiero pasó a ser un estudioso autodidacta de fisonomía vegetal (ciencia que estudia la anatomía de las plantas) y dar asesoría sobre el cuidado de plantaciones.
Allan Haraldsson, de 57 años, y residente de Entre Ríos, inició su trabajo relacionado a las plantas luego de quedarse sin empleo. Él laboraba en el Banco del Pacífico, era el encargado del desarrollo de sistemas en la parte operativa.
“Salí del banco cuando hubo la crisis financiera. Cuando yo renuncié no había plazas de trabajo para el mercado financiero que era lo que yo sabía hacer”.
Es ingeniero Civil y además ingeniero en Sistemas, pero no sabía que la vida le deparaba algo diferente. Se encontró con un amigo que le propuso comenzar a vender productos agrícolas y lo aceptó.
“Cuando los tuve en mi mano los productos, al ver que no sabía cómo venderlos tuve la necesidad de comprar libros e inscribirme a cada capacitación que veía para conocer sobre fisionomía y nutrición de las plantas. Me suscribí a revistas y me uní a grupos que daban capacitaciones relacionadas”.
Comenta que al comienzo le preocupaba no ser profesional ante los ingenieros agrónomos, sus principales clientes, con ellos debía hablar sobre las plantas a profundidad. “Yo me amanecía leyendo. Si era, por ejemplo, sobre paprica o sobre espárragos, me ponía a investigar todo sobre esos cultivos. Lo bueno es que siempre recordaba todo lo que leía y tenía sustento para hablar. Creí que lo principal era vencerme a mí mismo y creer que podría aprender algo nuevo. El ser humano tiene la capacidad de explotarse”, asegura.
Dice que terminó enamorándose de esta ciencia. Invertía en libros y se pasaba leyendo y mientras más leía, mayor era el deseo de conocer y luego aplicar cada conocimiento.
“Me iba al campo y analizaba lo que había aprendido, lo ponía en práctica de forma inmediata con las plantas”, recuerda.
Dice que el haber cambiado de forma radical su estilo de vida le enseñó que “todo lo que se propone uno en la vida puede alcanzarlo, aún en medio de circunstancias difíciles que se atraviesen”.
Cuenta que se dedica a su trabajo todos los días de la semana y no tiene horario. Comenta que a veces le toca madrugar para viajar a otras provincias a sitios de plantaciones.
Se le nublan los ojos, adquiere una expresión de nostalgia y manifiesta que nada lo ha detenido para seguir haciendo lo que ama, ni siquiera ser padre y madre de su hija Ellén, de 11 años, desde que ella tenía apenas 3 años , un tema del que prefiere mantener detalles en reserva . “Cuando estaba pequeña me levantaba bien temprano a dejarle preparada la comida, le lavaba la ropa y salía. Ella es el motor de mi vida”, expresa.
Retoma la serenidad y señala con entusiasmo que a diario recibe hasta 50 llamadas de sus clientes, pero aunque esté ocupado siempre saca tiempo para su hija.
Uno de sus clientes es Félix Araujo, bananero, quien dice que el asesoramiento que ha recibido de Allan ha sido beneficioso para sus plantaciones.
Allan expresa que es importante que las plantas estén bien nutridas para evitar que sean afectadas por las plagas. “Es como los seres humanos, si tenemos buenas defensas no somos vulnerables a enfermedades infecciosas”.
Es ambicioso en la búsqueda de conocimientos. Allan afirma que cada día aprende más sobre cómo hacer uso de productos de la misma vegetación para el cuidado de los cultivos. “Las plantas tienen un lenguaje y hay que saberlo interpretar. Creo que soy médico de plantas”.
Además de su amor por el trabajo con plantas, él disfruta de la música clásica, entonar la guitarra, componer canciones y cantar, algo que también ha aprendido de forma autodidacta. Recuerda emocionado que hace años hizo la canción Cantares guayaquileños y que se la entregó al alcalde Jaime Nebot.
Quiere seguir investigando sobre plantas y ejerciendo su trabajo, que le agrada además porque le permite estar en contacto con la naturaleza a menudo. (I)
Según la pagina de noticias el universo dice que un hombre de nombre Allan que él logra interpretar el idioma de las plantas, Allan trabajaba en banco él renuncio al trabajo cuando había una crisis, después de quedarse sin empleo se dedico a al parte de estudios de las plantas ya que el tenia el estudios de ingeniero en sistemas, este hombre al tener una forma de interpretar a las plantas, da a conocer que las plantas son seres que ocupan de lo que nosotros los humanos ocupamos ya sea como el sol, el agua e incluso crecer.
Allan ha descubierto algo muy importante ya que esto ayudara a tener m,as conocimientos a cewrca de las plantas ya que dice que las plantas deben estar bien nutridas para que no sean vulnerables a las enfermedades al igual que las personas que si tienen una buena defensa no seria facil de que tenga enfermedades de cualquir tipo.
Allan ha descubierto algo muy importante ya que esto ayudara a tener m,as conocimientos a cewrca de las plantas ya que dice que las plantas deben estar bien nutridas para que no sean vulnerables a las enfermedades al igual que las personas que si tienen una buena defensa no seria facil de que tenga enfermedades de cualquir tipo.

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